23/10/17

MUNIELLOS EN MOTO- Ruta Turística de los Puertos


La proa de nuestras motos han apuntado con frecuancia hacia Oriente, con querencia inequívoca por las acogedoras y generalmente verdes montañas de Asturias.
Mucha responsabilidad en que esto suceda así la tienen dos moteros, Cristalines y Slow Rider. A través de sus crónicas y fotografías han descubierto para nosotros carreteras deliciosas y puertos de montaña ignotos.
Estimulados por sus publicaciones planificamos la escapada con la finalidad prioritaria de recorrer la Ruta Turística de los Puertos. Nuestro agradecimiento a ambos desde aquí por tan atinadas crónicas.
Se trata de una ruta circular que recorre las agrestes y hermosas montañas de la Sierra do Rañadoiro en el suroccidente de asturias. Es posible iniciar la en ambos extremos.



Desde Lugo tomamos la carretera tantas veces transitada C-630 en dirección  a Fonsagrada, que en la segunda mitad, desde O Cádavo (Baleira) se convierte en la sinuosa carretera de montaña, preferida por innumerables moteros de la zona.
Es muy conveniente sin embargo,  observar y respetar escrupulosamnete la señalizcion y los límites de velocidad, porque diariamente y casi sin excepción es frecuentada por los vehículos camuflados de la DGT. En la fotografía tomada en el Alto de Cerredo, se aprecia al fondo  A Fonsagrada.


Por segunda vez tomamos como alojamiento y centro de operaciones el Hotel as Grandas. Cruzamos Grandas de Salime e iniciamos el corto descenso de 6 km. hacia el embalse de Salime que fue inaugurado el año 1955.
El hotel, aunque modesto, está muy bien atendido y limpio. Ademas su situación es estratégica, levantado en una curva sobre la escarpada pendiente, ofrece estupendas panorámicas desde la terraza hacia la presa.


Desde el muro de la presa, de 128 metros de altura, contemplamos el extraordinario paisaje que nos muestran las aguas del Río Navia, así como la empinada ladera que conserva aún muchos de los pabellones blancos, contruidos para dar servicio a los trabajadores que participaron en la construcción del salto. En la parte inferior destaca la silueta color pastel del hostal.


Para el día siguiente tenemos planificada la etapa reina de esta escapada, la Ruta Turística de los Puertos.Se trata de una ruta cirdular de alrededor de 90 km pensada sin duda alguna para los motoristas.
Desde el Hotel tomamos la carretera en dirección hacia Fonsagrada, para desviarnos a la izquierda cuando llegamos al Puerto del Acebo.
Desde el desvío hacemos un vertiginoso descenso por la estrecha carretera LU-702 siguiendo las indicaciones hacia San Antolín de Ibias. Tras dejar atrás Oubiaño, en el Puente de Boabdil alcanzamos el Río Navia y giramos nuevamente a la izquierda siguiendo siempre en dirección a San Antolín en paralelo al río.


Los efectos de la sequía extrema se hacen patentes no solo en el nivel de agua del embalse, sino en el cauce de todos los arroyos que nos encontraremos en lo sucesivo.


Después de pasar por Marentes, dos km antes de llegar a San Antolín de Ibias encontramos el punto de inicio de la magnífica ruta que nos agasajará en este día.
Vamos hacer el recorrido en sentido horario. Así es que alcanzado este cruce giraremos a la izquierda para cruzar el puente sobre el Río Ibias y adentrarnos por la estupenda carretera AS-29 que nos conduce hacia las frondosas tierras de Allande y del Narcea.


Tenemos una temperatura ideal para disfrutar de la moto y la carretera en estado impecable. A medida que ganamos altura aparecen las hermosas manchas forestales anunciando tímidamente los bosques esplendorosos que nos esperan. Pasamos por Seroiro y el Alto de Valvaler.




El Puerto del Pozo de las Mujeres Muertas constituye el primer regalo del día. Las suaves praderas salpican el paisaje y aquí pastan y descansan con indolencia las "vaques". Nosotros aprovechamos para hacer un descanso y disfrutar sobretodo del silencio y la quietud de la montaña.



El descenso resulta muy agradable, el magnífico estado de la carretera y la sucesión de curvas voluptuosas nos conduce hasta el cauce del río Coto. Pronto divisamos las singulares contruciones en el pueblo de Monasterio de Coto, que guardan cierta semejanza con algunas construcciones del Tíbet, si bien es cierto que debemos hacer malabares para evitar encuadrar muros de ladrillo o cubiertas de uralita que arruinan la armonía del conjunto.


Llegamos a La Regla (La Riela) a la hora del almuerzo y allí comemos en Casa Perico. A continuación tomamos la AS-15 en dirección Sur. En Venta Nueva giramos a la derecha para tomar la AS-211 en dirección a Moal. Todo el recorrido está señalizado adecuadamente.


Esta es una estrecha pero auténtica carretera de montaña donde las ágiles motos trail están en su medio natural. A pesar de los largos meses de áspera sequía se perciben los olores del bosque. Estamos en disposición de acometer esta segunda parte de la ruta con mucha tranquilidad.


Unos kilómetros carretera arriba se encuentra un desvío señalizado a la derecha hacia el Centro de Interpretación de Muniellos, que incomprensiblemente se encuentra cerrado.
La decepción incial queda compensada por el descbrimiento de una corta ruta perimetral desde la cual podemos contemplar la entrada al bosque y las primeras vistas sobre la masa forestal.



Regresamos a la ruta nuevamente para continuar ascendiendo, lo hacemos acompañados por la elegante presencia de los robles, abedules, hayas, acebos...
Nos adentramos en el tramo que cruza el corazón de los bosques de Muniellos. Pocos km antes de alcanzar la cima del segundo puerto de montaña, llegamos a un mirador donde nos detenemos para disfrutar y admirar el panorama excepcional desde el cual se nos muestra el extenso bosque en toda su grandeza.


Antes del viaje buscamos información acerca de esta Reserva Natural, que constituye una verdadera joya en todos los sentidos, por la extensa superficie que ocupa, 2.695 hectáreas, así como por la extaordinaria diversidad de flora y fauna que cobija.
La entrada a la Reserva está rigurosamente controlada y es preciso solicitar autorización con suficiente antelación, porque el número máximo de visitantes por día está limitado a 20 personas. Este requisito no es necesario obviamente para el recorrido por carretera de la Ruta Turística de los Puertos. 
En el horizonte observamos la inquietante columna de humo de un gran incendio forestal. Por la noche, ya de regreso en el hotel, nos informan que la Sierra de Ancares, en la cercana alta montaña de la provincia de Lugo, está siendo consumida por el fuego.
Resulta deprimente e inexplicable la igorancia y mala leche de la enorme cantidad de incendiarios que  están dispuestos a actuar impunemente de forma criminal, todo ello para reducir a cenizas los bosques y la fauna que constituyen estos ya tan escasos paraisos naturales.


La segunda parte del recorrido circular de la ruta está coronada por el Puerto del Connio, donde alcanzamos la altitud máxima (1.315 m).
Ponemos escrupulosamnte en práctica el acostumbrado ritual de detenernos, como acostumbramos hacer en todos los puertos de montaña, para contemplar las vistas sobre las montañas y los valles circundantes.
Apagar el motor de la moto y reencontrarse con el silencio en mitad de la naturaleza constituye un lujo irrenunciable. 
La señalización informa acerca de la pisibilidad de encontrar osos!!! Estamos seguros que en muy escasas zonas del continente cabe tan exclusivo privilegio.



El descenso hacia las tierras de Ibias con las luces cálidas del atardecer, subrayan los colores otoñales. Es preciso tener presente en todo momento que estamos en un estrecha carretera de montaña y extremar la precaución especialmente en las curvas sin visibilidad.



Hacemos una parada en San Antolín de Ibias junto a la iglesia, protegida en una parte de su perímetro por un porche cubierto, tan útil y práctico en esta zona lluviosa.
Dos km. más adelante volvemos a encontrarnos en el punto desde donde iniciamos la ruta y, desde aqui, seguimos hasta alcanzar nuevamente el Puente de Boabdil sobre el río Navia, donde giramos a la izquierda en dirección hacia Fonsagrada por la estrecha y sinuosa LU-721.
Llegamos a Fonsagrada  con  noche cerrada y regresamos a nuestro hotel en tierras asturianas, dando por concluido un estupendo día de carretera y contacto con una naturalera y paisajes sin duda excepcionales.


Para el día siguiente el itinerario planificado consiste en la ruta de ida y vuelta por la AS-14 hacia Pola de Allande y Cangas del Narcea. La mañana amanece gris  en el valle y en los primeros km encontramos algunos bancos de niebla de cierta espesura, aunque pronto quedan a nuestra espalda y superamos el mar de nubes.



Desde el pueblo de Montefurado, construido a lo largo de la cresta de una colina, disfrutamos, como la jornada anterior, de excelente temperatura y de un día luminoso. La carretera está en muy buen estado y nos obsequia con algunos "tornantes" y buenas vistas a ambos lados.


¿Que alicientes tendríamos los motoristas de no existir los puertos de montaña? Para nosotros constituyen puntos de obligada parada, como sucede aquí en el Puerto del Palo (1.146 m). Los pasos de montaña permiten sin excepción gozar de extraodinarias panorámicas. Aquí en Asturias es habitual  además encontrarse con los rebaños de vacas que también parecen gustar de los amplios espacios abiertos.


Es la primera vez que visitamos Cangas del Narcea, nos sorprende porque es una villa grande, bonita y muy acogedora. Coincidimos además con la celebración de la fiesta del vino y las calles están muy concurridas, al mediodía hay mucha gente haciendo los honores a la fiesta, que celebran con entusiasmo copa en mano.



Atendiendo las recomendaciones de los Bielas Locas (un grupo de amigos moteros), decidimos comer ya de regreso en el Restaurante la Allandesa en Pola de Allande, un bonito restaurante muy bien atendido y un monumento a la contundencia.




Hacemos el regreso con tranquilidad, con parada en el Puerto del Palo y también en Montefurado, para visitar su diminuta Capilla de Santiago, porque este es un punto de paso del Camino Primitivo.



El ultimo día lo dedicamos al regreso a casa, pero antes de abandonar definitivamente la montaña lucense, nos detemos a tomar un café en un antigüo hospital de peregrinos del camino primitivo, Casa Bortelón en A Fontaneira.
Es día 15 de octubre y los últimos 50 km en las proximidades de Vigo son para olvidar, la provincia se encuentra en llamas y a medida que se acerca la noche todo queda fuera de control. El resto de la historia es de conocimiento público, una catástrofe de magnitud inconmensurable. Concluimos la escapada con 1.050 km y estupendos recuerdos.
Hasta pronto.

4/10/17

RUTA DE LOS MOLINOS DE MOURISCADOS

El domingo día 1 octubre amaneció soleado, con temperatura suave. Solamente se percibían nubarrones sombríos en las cadenas de televisión que a primera hora de la mañana emitian noticias.

De la plaza de Paraños, bonito pueblo situado en la N-120 en el concello de Covelo, parte una hermosa y muy concurrida ruta circular que discurre en torno al Río Xabriña.
Con tantas circunstancias a nuestro favor, decidimos hacer una variante de esta ruta, considerablemente más corta y desconocida para nosotros.

Iniciamos la caminata siguiendo la profusa señalización de la Ruta del Xabriña hasta alcanzar el puente de madera, que evitamos para continuar recto, siguiendo el cartel indicador.

Pese a la pertinaz sequía, hallamos algunos "boletus" que nos limitamos a fotografiar.


Nos acompaña el relajante murmullo del escaso cauce del río, a la sombra de los robles, alisos y bucólicos prados. Se tata de un recorrido con escaso desnivel y propicio para el paseo, sin dificultad alguna.


Pronto avistamos el primer molino frente a una pequeña área recreativa estratégicamente situada en un diminuto islote. Un estupendo lugar para volver algún día provistos de una empanada para saborearla contemplando los reflejos del tranquilo cauce.


En este segundo molino finaliza la mitad del recorrido y desde aqui retornamos sobre nuestros pasos.



Como la ruta es corta, tenemos tiempo sobrado para entretenernos fotografiando los frutos del otoño, como esta singular y hermosa amanita muscaria.

Finalizamos el placentero paseo entre las hermosas casas tradicionales del barrio de la Margarida de Paraños, ejemplo de proporcionada arquitectura popular delicadamente conservada por los afortunados propietarios.
Hasta pronto.







27/9/17

Ruta Fluvial del Río Tea

Aquí estamos nuevamente después de un prolongado pero voluntario periodo silencioso. Lo hacemos con el afán habitual de alimentar con nuevas entradas este blog, mediante el cual compartimos escapadas moteras y rutas de senderismo.

Para este reencuentro blogueril, nos disponemos a recorrer en la mejor compañía la Ruta del Río Tea, un agradabilísimo sendero fluvial que tiene punto de inicio y fin en el hermoso pueblo de Mondariz Balneario, en la provincia de Pontevedra.
Para iniciar la caminata, se bordean las pistas polideportivas situadas en el paseo fluvial, en pleno corazon de Mondariz Balneario.
Cruzamos un pequeño puente de madera para entrar en el sendero, que en una parte considerable del recorrido ha sido acondicionado con tableros y pasarelas de madera y nos protegerá en toda su longitud la sombra acogedora de los robles, castaños y los abundantes alisos.
Pronto encontramos el puente metálico de As Amolares. No es preciso cruzarlo, pero sí aconsejable, porque desde el centro ofrece una hermosa panorámica del río, que a inicios del otoño discurre exigüo por la prolongadísima sequía.


Un km. aguas arriba encontramos el singular puente de A Poceira, que como en el caso anterior dejamos a nuestra derecha, para seguir en sendero hacia el área recreativa de Riofrío.

Dejando a nuestra espalda el área recreativa alcanzamos a Ponte do Val, que atravesamos bajo uno de los arcos.

En el monumental y hermoso Puente de Cernadela con sus cinco arcos y recios contrafuertes, se produce el reencuentro con la historia.
Tiene su origen en la época de dominio romano y por él discurrió la ruta romana XVIII, conocida también como Ruta de Antonino, que comunicaba originariamente Braga con Astorga. El puente actual data del Siglo XV con posteriores reformas acometidas en el siglo XVIII.

Tampoco cruzamos el Puente de Cernadela, pero en la orilla opuesta contemplamos la pequeña playa fluvial de O Ceo
Ciertos hábitos perduran en este cuarteto caminante. Uno de ellos consiste en las frecuentes entradas en "modo japonés".
Sirva esta foto como ejemplo, en la que la modelo posa indiferente y ajena ante la febril actividad de los reporteros.

Cuando alcanzamos los Pasos de Tatín cruzamos el río Tea para iniciar el regreso por el margen izquierdo.
Los Pasos de Tatín constituyen en sí mismo un motivo suficiente para hacer esta ruta fluvial. Está contruido con grandes bloques de granito, aqui llamados poldras, dispuestos el fila para permitir el paso de los vecinos del río así como el paso del agua.
Desde ese punto desandaremos el camino hasta alcanzar nuevamente el Puente de Cernadela que esta vez sí lo cruzamos y tomamos el sendero original que nos conduce al punto de inicio de la ruta.
Como comentaba al principio, la ruta Fluvial del Río Tea discurre bajo el amparo del frondoso bosque, sin desniveles apreciables y en muy buen estado de conservación.
Todo ello lo hace propicio para ser recorrido y es muy aconsejable debido a que apenas se percibe haber caminado alrededor de 16 km. acompañados permanentemente por el murmullo del agua.
Hasta siempre.